Porrusalda de Karlos Arguiñano, el plato de cuchara perfecto
La porrusalda es una sopa tradicional vasca que se caracteriza por su sencillez y su sabor reconfortante, elaborada principalmente con puerros, patatas y zanahorias. Karlos Arguiñano nos da el paso a paso para elaborar tu propia porrusalda casera, con un toque especial en el caldo.
Como dice nuestro cocinero de cabecera, guárdate la receta porque te aseguro que la vas a repetir muchas veces para poder comer rico y saludable por muy poco dinero.
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
50 m
Ingredientes (4-6 personas):
- 6 puerros
- 3 patatas
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 2 esqueletos de pollo
- agua
- aceite de oliva
- sal
- perejil
Elaboración de la receta de porrusalda paso a paso
La porrusalda se podría haber elaborado solo con agua, pero Karlos Arguiñano prefiere añadirle un toque más de sabor al caldo que será la base del plato. Así que para elaborarlo, coloca los esqueletos de pollo en la olla rápida con abundante agua. Agrega un manojo de perejil y una pizca de sal.
Coloca la tapa y cocina (al 1) durante 4-5 minutosa partir de que comience a salir el vapor.
Una vez cocido, retira el caldo del fuego y deja que repose unos minutos. Desgrasa el caldo eliminando la capa superior de grasa que se haya formado. Cuela el caldo con un colador fino para eliminar los restos de hueso y perejil. Reserva.
En una cazuela grande, añade un chorrito de aceite de oliva y ponla a calentar a fuego medio. Incorpora la cebolla picada y sofríe lentamente hasta que esté transparente, sin dejar que se dore.
Limpia los puerros retirando las hojas más duras y corta en rodajas. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas finas. Añádelas a la cazuela junto con la cebolla pochada.
Pela las patatas y córtalas en trozos medianos, desgarrando los últimos cortes para que suelten el almidón y espesen el caldo. Añádelas a la cazuela.
Vierte el caldo de pollo caliente sobre las verduras en la cazuela. Sazona con sal al gusto y lleva a ebullición. Reduce el fuego y deja cocinar a fuego lento durante 18-20 minutos, o hasta que las patatas y las zanahorias estén tiernas.
Si prefieres una porrusalda más espesa, cocina unos minutos adicionales hasta que el caldo se reduzca un poco. Si te gusta más líquida, añade un poco más de caldo o agua caliente.
Sirve la porrusalda en platos hondos, bien caliente. Puedes decorar con un poco de perejil fresco picado para darle un toque de color y frescura.
Consejos para hacer una buena porrusalda
- Elige ingredientes frescos: Selecciona puerros firmes y con hojas verdes brillantes, patatas harinosas que se deshagan un poco durante la cocción, y zanahorias frescas.
- Añade más sabor: Si prefieres una porrusalda con más sabor, utiliza caldo de verduras en lugar de agua o incorpora un hueso de jamón durante la cocción.
- Textura ideal: Para obtener una mejor textura, desgaja las patatas en lugar de cortarlas de manera uniforme. Esto ayudará a que el almidón de las patatas espese el caldo.
- Variantes de la receta: Puedes añadir un poco de bacalao desalado durante los últimos minutos de cocción para una versión más rica en proteínas.
Preguntas frecuentes relacionadas con la receta de porrusalda de Arguiñano
¿Cómo se elige un buen puerro para la porrusalda?
Para elegir buenos puerros, busca aquellos que tengan tallos blancos firmes y hojas verdes brillantes, sin manchas ni partes secas. Asegúrate de que no sean demasiado grandes, ya que los puerros más pequeños suelen ser más tiernos y dulces.
¿Qué tipo de patata es ideal para la porrusalda?
Las patatas harinosas, como la variedad Kennebec o Monalisa, son ideales para la porrusalda porque se deshacen un poco durante la cocción, lo que ayuda a espesar el caldo y añadir textura al plato.
Como conservar la porrusalda
Si la vas a consumir en los próximos 2-3 días, guárdala en la nevera en un recipiente hermético. Deja que la porrusalda se enfríe a temperatura ambiente antes de refrigerarla, pero no la dejes fuera más de dos horas para evitar el crecimiento de bacterias.
Si preparas una gran cantidad, puedes congelarla durante 2-3 meses. Divide la porrusalda en porciones individuales y guárdala en bolsas o recipientes aptos para congelador.
Para descongelarla, pásala a la nevera la noche anterior o caliéntala directamente a fuego lento. Remueve bien al recalentar para que los ingredientes se mezclen y la textura sea homogénea.