Flores fritas: el dulce crujiente de Carnaval y Semana Santa
Las flores fritas son un dulce típico de Carnaval y Semana Santa en muchas regiones de España.
Su forma característica, lograda gracias a un molde especial con forma de flor, y su textura crujiente las convierten en una opción irresistible para quienes disfrutan de los postres tradicionales.
La receta es relativamente sencilla y solo requiere un poco de práctica para dominar la técnica de freír y conseguir que las flores queden bien definidas.
Te enseño cómo hacerlas en casa para que prepares decenas de estas deliciosas en poco tiempo.
Raciones
10
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
20 m
Ingredientes
- 200 g de harina de trigo (1 taza y media)
- 150 ml de agua (3/5 de taza)
- 150 ml de leche (3/5 de taza)
- Un poco de sal
- Ralladura de la piel de 1 limón
- 25 ml de licor de anís (2 cucharadas)
- 2 huevos
- Azúcar y canela para rebozar
- Aceite para freír
Elaboración de la receta flores fritas paso a paso
1. Prepara la masa
En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal. Agrega la leche, el agua y mezcla bien. Incorpora la ralladura de limón y el licor de anís para dar aroma.
Tamiza la harina de trigo sobre la mezcla anterior y remueve con unas varillas o una batidora hasta que no queden grumos.
La consistencia debe ser algo líquida, similar a una masa de crepes. Si queda muy espesa, añade un poco más de agua o leche.
2. Calienta el aceite y el molde
En una sartén o cazo profundo, calienta abundante aceite de freír a fuego medio-alto. Introduce el molde de flor en el aceite caliente para que tome la temperatura y así la masa se adhiera correctamente al sumergirlo en la mezcla.
3. Forma las flores
Saca el molde del aceite y escúrrelo ligeramente. Sumérgelo en la masa sin llegar hasta el borde superior (para que la flor pueda soltarse). Pásalo de nuevo al aceite caliente y mantenlo unos segundos hasta que la masa se dore y se desprenda del molde.
4. Fríe y escurre las flores
Continúa friendo las flores por ambos lados hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Reboza y sirve las flores fritas
Mezcla azúcar con canela en un plato y pasa las flores aún calientes por esta mezcla. Repite el proceso hasta terminar la masa.
Sirve de inmediato o deja que se enfríen a temperatura ambiente.
Consejos para hacer flores fritas
Al igual que otros dulces típicos de la repostería española, como las rosquillas, las torrijas o la leche frita, la preparación de estas flores crujientes tiene algunos trucos que conviene tener en cuenta.
Para una masa fina sin grumos
Para conseguir una mezcla fina y homogénea puedes tamizar la harina antes de integrar con el resto de ingredientes. Deja reposar la masa durante 15-20 minutos para que los sabores se integren y la harina se hidrate por completo.
Varía los sabores
Varía los sabores: Puedes sustituir el anís por otro licor de tu preferencia o añadir un poco de vainilla.
Molde bien caliente
Asegúrate de que el molde esté a la misma temperatura que el aceite para que la masa se adhiera y la flor se desprenda con facilidad.
Además conviene no dejar la masa sumergida demasiado tiempo en aceite para que no absorba un exceso de grasa. Por último, deja reposar las flores fritas en una rejilla para que queden bien crujientes.
Aceite a temperatura adecuada
Demasiado caliente puede quemar las flores, y demasiado frío hará que absorban demasiado aceite.
Para dar la forma de flor
La forma característica de las flores fritas solo la conseguirás con un molde de acero que tenga esta forma. Este utensilio tiene además un mango largo que permite hacer la fritura en aceite caliente de forma más segura. Puedes conseguirlo en ferreterías o por internet.
Con qué se puede acompañar las flores fritas
Las flores fritas combinan con diversas bebidas. El chocolate a la taza casero, el café o una infusión resultan ideales para la merienda o el tentempié de media mañana.
Si prefieres servirlas como postre, acompáñalas con una bola de helado de vainilla. Esta combinación ofrece un delicioso contraste de temperaturas y texturas.
La receta tradicional sugiere espolvorear las flores con azúcar y canela. Para los más golosos, un toque de miel o sirope de arce intensificará su dulzor al servir.
Por qué tienen forma de flor
Esta receta es muy popular en Castilla, Andalucía y Extremadura, aunque su origen se asocia principalmente a Castilla‐La Mancha, concretamente a la zona del Campo de Calatrava, ya que su forma se asemeja a la cruz de la Orden de Calatrava, con cuatro brazos iguales y una flor de lis en cada extremo.
La característica forma de este dulce se consigue friendo la masa en la sartén con un molde de hierro con forma de flor. También llamadas flores de miel, tradicionalmente se les añade miel, aunque también se pueden espolvorear con canela y azúcar.