Puré y láminas de patata azul

Puré y láminas de patata azul
Puré y láminas de patata azul

Hoy quiero dar una idea a la gente que durante estos días tiene que cocinar y quiere sorprender sin liarse mucho.Os voy a dar una idea de guarnición para sorprender: utilizar la patata azul en lugar de la patata normal.

Podemos hacer un plato muy sencillo y acompañarlo con un puré o unas láminas de patata azul.

La patata siempre en una buena guarnición para cualquier tipo de plato. Acompaña bien lo mismo carne blancas que rojas o pescados.

Gusta a casi todos y permite todo tipo de tratamiento: cocido en agua o al vapor, frito, asado. A mi me encanta, no me quiero ni imaginar lo que pagaríamos por la patata si fuera difícil de cultivar o no fuera tan abundante.

Es un producto de primera y por suerte podemos disponer de él durante todo el año. Por eso propongo la patata azul. Estamos muy acostumbrados a ver la patata en el plato, pero si lo presentamos de otro color sabemos que les gustará a casi todos los comensales y el color los sorprenderemos.

En este momento servimos un "pato bien azulón" (es un pato salvaje que se conoce como azul) que lo acompañamos con puré y láminas de patata. La verdad es que ese color violeta embellece mucho el plato.

¿Cómo se prepara ese puré y los cristales? Lo cierto es que es muy sencillo y lo puedo explicar por si se anima alguien. Es igual que manipular cualquier otro tipo de patata:

Puré de patata azul: Envolver la patata en film de cocina y cocer en el microondas. Pelar, machacar hasta hacerlo puré y condimentar con aceite, sal y jengibre.

Y cómo haremos esas láminas tan bonitas. También es muy sencillo pero necesitaremos más tiempo:

Para las láminas de patata: Hacer un puré de patatas. Estirar el puré con un rodillo entre dos papeles de horno. Hornearlas a 60 grados hasta que se sequen. Retirar el papel y freír en una sartén con aceite no muy caliente (sin apenas dar color).

Juan Mari Arzak

Es uno de los padres de la Nueva Cocina Vasca, la primera gran revolución de la gastronomía española. Su madre le enseñó a amar la cocina y aunque no quería que siguiese sus pasos, Juan Mari sentía que tenía que continuar con el restaurante familiar, fundado por su abuelo en 1897 en San Sebastián. A mediados de los 70, ya lo había convertido en un referente y en 1989, obtuvo tres estrellas Michelin que mantiene desde entonces. Desde hace años es su hija Elena la que está al frente de la cocina. 

stats